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Ferduero exige la “urgente culminación” de los regadíos de Payuelos y La Armuña

La asociación Ferduero ha salido al paso de las noticias sobre la revisión de planes hidrológicos y ha señalado que, “ahora que a todos los políticos se les llena la boca hablando de la España vaciada y la fijación de población en el mundo rural, llegan los iluminados de la Confederación Hidrográfica del Duero a poner en duda la culminación de unas zonas regables que llevan esperando la friolera de 30 años para ser desarrolladas”.



“Atrás queda el cierre traumático de la presa de Riaño, la encuestas de propietarios de la zona de Payuelos, el plan coordinado de obras, las incorporación a dicho embalse de otras zonas regables fruto de la desestimación de nuevas obras de regulación que les iban a garantizar el suministro de agua  y las infraestructuras prometidas que van sufriendo retraso tras retraso, ante la desesperación de los regantes que ven como pasa el tiempo, con generaciones que abandonan porque no ven la luz al final del túnel”, señalan desde la federación.


A través de un comunicado, se ha advertido de que “nos encontramos con otra vuelta de tuerca, un claro despropósito por parte del organismo de cuenca, al observar que en los documentos del Esquema Provisional de Temas Importantes en materia de gestión de aguas, se utiliza como escusa la sostenibilidad futura del regadío para dar un nuevo frenazo al desarrollo de estas zonas. Desde Ferduero mostramos todo nuestro apoyo a los usuarios regantes de las mismas y exigimos a la Confederación Hidrográfica del Duero y a la Vicepresidenta para la Transición Ecológica y Reto Demográfico que rectifiquen y dejen de poner trabas y obstáculos a estas actuaciones, que lo que persiguen es asentar población en el territorio y frenar el vaciado del mundo rural, objetivos que, al menos sobre el papel y la palabra (los hechos se verán), están en la agenda del Gobierno actual”.


Este problema  que denuncia Ferduero se une a otros que viene recordando en los últimos meses y que van concatenados y se afectarán recíprocamente si no se da un giro a la política actual (“parece que el cambio climático sirve de excusa para todo”, señalan):


  • Frenazo a la modernización de regadíos, que ha sufrido un parón claro motivado por la reducción drástica de presupuesto para este fin, a pesar de los efectos positivos para el medio ambiente que reporta. En el documento de Temas Importantes se habla de la eficiencia técnica global de los regadíos de origen superficial, que sitúa en un 59,5%. Parece ser que seguimos igual que antes de modernizar, lo cual resulta paradójico y poco creíble (para nosotros se acerca al 70%), pero queremos seguir mejorando y para ello es necesario dar un nuevo impulso a la modernización.Frenazo al incremento de regulación en la cuenca para garantizar la satisfacción de todos los usos del agua, a pesar de ser, de largo, la menos regulada de las principales demarcaciones hidrográficas de España.


  • Está claro que no hay ni la más mínima intención de acometer las actuaciones ya contempladas en el Plan Hidrológico vigente (Órbigo, Carrión y Cega), ni las que vamos a proponer en el futuro, incluidas en el estudio en el que hemos participado con la Universidad de Burgos y el ITACYL sobre “Posibilidades de Aumento de los Recursos Hídricos en Castilla y León”. Este asunto es de enorme trascendencia y que va a traer un nuevo conflicto a los regadíos dependientes del Embalse de Riaño, razón por la que demandamos seguir adelante con el incremento de regulación del Carrión para que ninguna de las zonas regables implicadas tenga problemas de suministro.


En definitiva desde Ferduero desean dejar constancia de lo siguiente:


  1. Nuestro apoyo total a la culminación de los regadíos de Payuelos y La Armuña, exigiendo a todas las Administraciones implicadas que dejen de marear la perdiz y cumplan con los compromisos adquiridos.

  2. Impulso decidido a la modernización de regadíos incrementando para ello el presupuesto actual por parte de la Administración Central si queremos dotar de infraestructuras eficientes a las más de 80.000 has que están a la espera en nuestra cuenca.

  3. Mejora de la regulación de la cuenca en los sucesivos planes para poder adaptarnos a los efectos que prevé el cambio climático y que podemos resumir en reducción de las aportaciones e irregularidad climática, lo que combinará periodos de sequías extremas con otros de excesivas precipitaciones.